El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó de "farsa" las declaraciones del presidente de Argentina, Javier Milei, que generaron una crisis diplomática entre ambos países el pasado fin de semana, informan medios locales este miércoles.
"Vieron la farsa que montó el presidente argentino. No dije nada porque mi relación es la de un jefe de Estado con un Estado. Y aprecio al pueblo argentino y no voy a entrar en polémica por eso", declaró Lula. El mandatario brasileño afirmó, sin embargo, que no respondería a insultos.
El origen de la tensión se remonta al sábado 25 de julio de 2026, cuando Milei habló en la convención del Partido Liberal de Brasil en Sao Paulo en apoyo a Flávio Bolsonaro. Allí, atacó al Gobierno de Lula, mencionó las "consecuencias nefastas" de su liderazgo y se refirió a la izquierda como "zurdos de mierda" y a su modelo como "basura socialista".
Lula da Silva participó este miércoles en la convención del Partido Socialista Brasileño (PSB). En ese encuentro, el partido designó oficialmente a Geraldo Alckmin como su compañero de fórmula —es decir, el candidato a vicepresidente— para su reelección. Alckmin volverá a competir junto a Lula en la dupla para el Palacio de Planalto, sede del Poder Ejecutivo de Brasil.
Durante su discurso, Lula destacó la lealtad del vicepresidente y bromeó: "Con Alckmin, jamás pensaremos que nos iremos a dormir y que a la mañana siguiente habrá un golpe de Estado".


