El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, se dirigió al pueblo estadounidense con una advertencia en la que cuestionó un artículo de opinión del medio israelí The Jerusalem Post, que propone incentivar a los jóvenes de EE.UU. para una eventual guerra terrestre contra Irán mediante la condonación de sus deudas estudiantiles y de tarjetas de crédito.
La columna del medio israelí explora las opciones que tendría Estados Unidos ante la capacidad militar iraní y sugiere, entre otras cosas, utilizar el alivio financiero como mecanismo de enganche para que ciudadanos norteamericanos se sumen a un conflicto que, según afirmó Baqaei, beneficia principalmente a intereses de terceros.
"Estadounidenses, háganse una pregunta: ¿por qué deberían ofrecer a sus hijos e hijas la condonación de deudas a cambio de que peleen y mueran en una guerra que Israel quiere que continúe y se expanda?", escribió en X.
El funcionario añadió que los impuestos y las vidas de los ciudadanos de EE.UU. servirían para financiar lo que calificó como una "guerra de elección ilegal", y pidió a la población que no permita que sus hijos sean convertidos en "mercenarios" al servicio de intereses ajenos. "Sus vidas. Sus impuestos. Una guerra de otro", agregó el portavoz, quien además instó a los ciudadanos a no aceptar ser "carne de cañón" y "pagar la factura" de un conflicto que no eligieron.
El factor israelí
Esta denuncia se suma a las voces que acusan a Israel de presionar a Washington para involucrarlo en un conflicto ajeno a los intereses de EE.UU. Teherán sostiene que Tel Aviv orquestó un engaño para forzar un enfrentamiento directo con Irán, mientras Netanyahu rechaza esas acusaciones y defiende la soberanía de la decisión estadounidense.
Dentro de EE.UU., el exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, denunció en su carta de renuncia que Israel impulsó una campaña de desinformación para arrastrar al país a una guerra innecesaria, afirmando que Irán no representaba una amenaza inminente. En la misma línea, Tucker Carlson señaló en junio que la Casa Blanca fue arrastrada a la contienda por presiones israelíes, y advirtió que el conflicto fue desviado para beneficiar los objetivos territoriales de Israel, como la expansión en el sur del Líbano, mientras EE.UU. se defendía de la respuesta iraní.
- Donald Trump ha reiterado que el objetivo de Washington es impedir que Teherán desarrolle armas nucleares y desmantelar su capacidad militar, naval y de misiles. Sin embargo, más de seis meses después, esas metas siguen sin alcanzarse y el conflicto no parece tener una salida clara.
- A finales de agosto se registró un nuevo y masivo intercambio de ataques, con bombardeos estadounidenses contra territorio iraní y represalias de Teherán contra bases de EE.UU. en Oriente Medio. La escalada continúa y el conflicto ha ido involucrando a otros países de la región.



