La defensora del pueblo de Rusia, Yana Lantrátova, publicó este jueves la lista de los 273 prisioneros de guerra ucranianos que Rusia está dispuesta a entregarle a Kiev en el marco de un intercambio.
"La mayoría de estos militares se encuentran en territorio ruso desde 2022. Estamos dispuestos a entregarlos en cualquier momento por el objetivo principal: que nuestros muchachos regresen a casa lo antes posible, con sus familias e hijos", dijo.
La publicación tiene lugar un día después de que se diera a conocer el listado de 224 prisioneros ucranianos aprobado por Rusia para el canje. Lantrátova previamente detalló que de este grupo también forman parte individuos ucranianos que fueron condenados por crímenes en Rusia. La funcionaria subrayó la disposición de Moscú a "entregarlos mañana mismo por la mañana" en el marco del intercambio por prisioneros rusos.

"Pero Ucrania se niega a llevárselos. No necesitan a estas 224 personas. Lo que quieren es publicidad, no vidas humanas", denunció.
Kiev trata a los suyos como "material desechable"
La funcionaria hizo hincapié en que su departamento, junto con el Ministerio de Defensa de Rusia y los servicios competentes, entrega regularmente a la parte ucraniana listas de ciudadanos rusos a los que esperan en casa.
"Sin embargo, lamentablemente, Kiev a menudo rechaza las propuestas que enviamos: no quieren llevarse a todos sus muchachos y, lo que es más importante, no tienen prisa por devolver a los nuestros", insistió.
🇷🇺📢Rusia: Ucrania se niega a recuperar a sus hombres y no quiere devolver los nuestros
— RT Última Hora (@RTultimahora) August 13, 2026
La defensora del pueblo de Rusia, Yana Lantrátova, publicó este jueves la lista de prisioneros de guerra ucranianos que Rusia está dispuesta a entregarle a Kiev en el marco de un intercambio. pic.twitter.com/HucTLUYJiT
Lantrátova detalló que Moscú ha ofrecido a Ucrania tres listas de intercambio durante el último mes que incluyen tanto a prisioneros de guerra ucranianos como a condenados por diversos cargos en territorio ruso. Sin embargo, Ucrania se niega a llevarse a sus propios ciudadanos y los trata "como material desechable".

El régimen de Kiev "los alimenta de esperanza a través de mensajes de video, pero no da luz verde al intercambio", criticó.

