Estados Unidos podría convertirse en el "ángel de la guarda" del estrecho de Ormuz y tomar el 20 % del petróleo, afirmó el presidente Donald Trump al periodista de Fox News, Trey Yingst.
"Si es necesario, tomaremos el control del estrecho […] Los voy a hacer mierda", advirtió el mandatario.
Además, el mandatario señaló que el memorando de entendimiento con Irán es simplemente una prórroga del alto el fuego y no el acuerdo definitivo. Según Trump, Estados Unidos podría hacer lo que quisiera en caso de que la República Islámica no asumiera compromisos serios durante las negociaciones.
"Tengo una opción de 60 días. Una vez transcurrido ese plazo, podré hacer lo que quiera", aseguró, en referencia al tiempo establecido en el memorando de entendimiento con Irán, como paso previo para alcanzar un acuerdo final.
"Si no llegan a un acuerdo, cobraremos los peajes", mencionó como ejemplo.
Nuevo bloqueo de Ormuz
El Comando Central de las Fuerzas Armadas de Irán anunció el sábado el cierre del estrecho de Ormuz para el tránsito de buques, en respuesta a lo que calificó como un incumplimiento "claro" por parte de Washington del primer punto del memorando para poner fin a la guerra y como "respuesta a las continuas e implacables violaciones del alto el fuego" por parte de Israel en el sur del Líbano.
Paralelamente, el Comando Central estadounidense informó que el tráfico comercial en la vía marítima aumentó, mientras las fuerzas estadounidenses continúan operando en la zona para respaldar la libertad de navegación.
El asesor del líder supremo iraní, Mohammad Mokhber, advirtió que el flujo energético de Oriente Medio permanecerá bloqueado, mientras los acuerdos con EE.UU. no se implementen de manera efectiva. "Los estadounidenses entienden mejor el lenguaje de la economía y el costo-beneficio. Mientras el acuerdo se quede en el papel, el flujo energético de Oriente Medio también seguirá detenido", aseveró.
Mientras, el mandatario estadounidense escribió en su plataforma Truth Social que "no habrá peajes" en el estrecho de Ormuz durante 60 días, "mientras dure el alto el fuego". Según su mensaje, tampoco los habrá una vez vencido ese plazo, "a menos que sean impuestos por y para Estados Unidos", en caso de que "el acuerdo no se complete". En tales circunstancias, planteó que se trataría de cobros por "servicios prestados" como "ángel guardián" a los países de Oriente Medio.
La reanudación inesperada
En medio de todas estas incertidumbres, la reunión estadounidense-iraní en Suiza, prevista para el viernes, se pospuso a este domingo. El vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, reveló antes de subir al avión con destino al país europeo que espera iniciar una ronda de conversaciones con "los iraníes, los pakistaníes y los cataríes".
Además, anunció que los enviados presidenciales Steve Witkoff y Jared Kushner habían llegado a Suiza para participar en las negociaciones con una misión "con carácter prioritario" encomendada por Trump: abrir el estrecho de Ormuz. Además, les pidió a ellos y a Vance que obtuvieran la reserva de uranio enriquecido iraní, para que sea "prácticamente imposible que los iraníes puedan reconstruir su programa nuclear, ni siquiera a muy largo plazo", señaló.



